martes, 30 de abril de 2013

DAME MÁS TELE: Telecinco se apiada de la Pantoja

La TV movie 'Mi gitana' volvía nuestras pantallas el pasado domingo


Como no podía ser de esta manera, la reciente condena por blanqueo de capitales impuesta a Isabel Pantoja, supuso un auténtico filón para las grandes cadenas de televisión, que encontraron en la enésima desgracia de la cantante un auténtico manantial de contenidos con los que llenar la parrilla diaria.
Por supuesto, Telecinco no perdió la oportunidad de focalizar su programación en uno de sus personajes 'predilectos'. Para completar la programación especial, el pasado domingo se reponía la TV movie/'Biopic' 'Mi gitana', en la que se repasaba la vida de la artista desde que saltara a la fama, hasta sus últimos y decadentes años rodeada de escándalos sentimentales y judiciales.

Teniendo en cuenta de que Telecinco nunca se ha mostrado precisamente afectuosa o clemente con la intérprete, más bien todo lo contrario, he de reconocer que me sorprendió notablemente el tono benevolente de la cinta. Y es que en 'Mi gitana', ni Isabel Pantoja, ni muchos de los personajes que la acompañan en esta historia, no pueden quejarse de salir mal parados. La benevolencia comienza con la elección de la actriz que interpreta a la Pantoja, una joven y lozana muchacha, que sorprendentemente no cambia de aspecto en ningún momento de la película. Es decir que es igual la Isabel veinteañera que la que ya ha sobrepasado el medio siglo. Además se la describe como una víctima inocente de los 'chanchullos' de su amado Julían. ¿Que más se puede pedir? 'Maribel' jamás se ha visto en una igual.

Su compañero de fatigas en los últimos años, el irrisorio camarero convertido en alcalde Julián Muñoz tampoco tiene motivo de queja. De todos es sabido que este personaje despierta asco, indignación y pena en cualquier persona con dos dedos de frente. No obstante en la película, los creadores se encargan de difuminar su imagen de sinvergüenza y ladrón, convirtiéndole en un bobalicón con suerte que resulta hasta gracioso. Su caracterización, basada completamente en el personaje televisivo 'Mauricio Colmenero', y el tono de voz torrentil que le aporta el actor que lo interpreta, otorgan al falso Julián un aire tan penoso y lamentable, que lejos de odiarle, el espectador termina apiadándose de él. "Mírale el pobre, si es que no le daba para más", es la reflexión que a uno le venía a la mente viendo la película.

Finalmente Telecinco se ganaba la bendición del Papa haciendo un alarde de misericordia sin precedentes en la historia de la televisión. El colofón de este piadoso lavado de cara general alcanzaba su cenit con el retrato que se hacía de Kiko Rivera, alias 'Paquirrín'. El vástago de la Pantoja aparte de aparecer como un chico fornido y no completamente obeso, era representado para perpelejidad de propios y extraños, con una frondosa mata de pelo sobre la cabeza...., ver para creer. Por si esto no fuera poco, su personaje, lejos de aparecer como analfabeto botarate que es en realidad, se nos presentaba como un chaval sensato y juicioso que resultaba a todas luces inverosímil. En resumidas cuentas 'Mi Gitana' se reveló como un auténtico acto de clemencia por parte de la cadena que con más crueldad se ha ensañado con todos estos personajes, paradojas de la vida.....

jueves, 18 de abril de 2013

Dame más Tele: Adela Úcar se redime a través de la penitencia

La protagonista de '21 días' sobrecoge al espectador haciendo de penitente


He de reconocer que antes de escribir estas líneas, visioné el reportaje '21 días de penitencia', perteneciente al programa '21 días', que conduce y protagoniza Adela Úcar, con todos los reparos que me merecen tanto este formato como la propia Úcar. Siendo aún mas sincero, tengo que desvelar que albergaba esperanzas de que el visionado de este capítulo dedicado a la Semana Santa, me sirviera para poder inyectar en este artículo, la suficiente carga de ironía, sarcasmo y ácida crítica con la que poder completar un nuevo e incendiario 'post'. No obstante, he de decir que afortunada y sorprendentemente mi gozo quedó en el pozo, al comprobar que la periodista vizcaína supo completar un reportaje emotivo y lleno de vida, sobrecogedor y libre de las obviedades, tópicos y lugares comunes en los que suele caer la buena de Úcar.

'21 días de penitencia' se sumerge en la España más devota, aquella en la que la Semana Santa es mucho más que un periodo vacacional, en aquella en la que la devoción, el sufrimiento y la fe se llevan a flor de piel. A lo largo de todo el reportaje, que tiene sus altibajos, Adela Úcar nos muestra las diferentes caras de este poliédrico fenómeno que aún late con fuerza en nuestra vieja piel de toro. Desde la faceta más pintoresca y paranormal, cristalizada en las supuestas apariciones de la virgen bosnia de Medugorje (versión balcánica de las apariciones del Escorial), hasta la más desgarradora, encarnada en los penitentes 'empalaos' de Valverde de la Vera, pasando por la más popular y multitudinaria que se da en la Semana Santa de Málaga.

Libre de sus habituales prejuicios y de sus reflexiones de parvulario, nuestra protagonista supo llegar al espectador, dejándose llevar en todo momento, y logrando que se generara una completa empatía entre emisor y receptor. Viendo a Úcar inmersa en este mundo, resultaba fácil imaginar e incluso vivir el asombro, la estupefacción, el sentimiento, la emoción, el sufrimiento y la satisfacción que recorren la piel de la periodista a lo largo de sus 21 días como penitente. La estupefacción y el asombro ante lo desconocido, la emoción del que es partícipe de esa indescriptible atmósfera de fervor y el sufrimiento que conlleva ponerse literalmente en la piel de aquellos que obtienen la satisfacción a través del sacrificio.

Especialmente conmovedoras resultaron las muestras de auténtica heroicidad protagonizadas por Adela, sosteniendo un trono en Málaga durante nueve horas y sobre todo, cargando con un madero, atada con gruesas cuerdas, sujetos sus pies descalzos por férreos grilletes y ataviada con un corona de espinas, recorriendo las empinadas e irregulares calles de Valverde de la Vera. Todo un calvario. Después de ambas experiencias (sobre todo tras la segunda), el rostro de Úcar reflejaba con cristalina verdad, la honda emoción de alguien que acababa de darse cuenta de que ha vivido algo difícil de explicar con palabras, algo que, independientemente de tus creencias o no, queda grabado a fuego en el recuerdo. Por fín '21 días' y su presentadora lograban realmente desembarazarse de lo superficial y traspasar la pantalla. Finalmente Adela lograba la redención a través de la penitencia.




jueves, 11 de abril de 2013

DAME MÁS TELE: 'MasterChef', una apuesta valiente

TVe estrena un nuevo 'reality' para aspirantes a 'chefs'


Resulta gratificante aunque tristemente inusual, encontrar por fin en nuestra cadena pública, un programa que tenga por pretensión el mero entretenimiento y que merezca realmente la pena. Este es el caso de 'MasterChef', un 'OT' para cocineros que ayer se estrenaba en el primer canal de Televisión Española en horario de máxima audiencia. Aunque albergaba mis dudas acerca de la capacidad de TVE para desarrollar un proyecto de estas características, que consiguiera suscitar el interés del espectador, he de reconocer que este concurso de aspirantes a Ferrán Adriá lo logra. Logra algo tan sencillo y tan complicado a la vez como es entretener al espectador sin que la parte de 'reality' fagocite a la competición y al despliegue de habilidades culinarias de los concursantes .

Y es que tras ver el primer episodio, me congratulo de que 'MasterChef' no caiga en la eterna tentación en la que caen y han caído este tipo de programas,  sobre todo cuando se han desarrollado en cadenas privadas. Me refiero a que en los fogones de la cocina de este concurso se cocinan platos imaginativos que aspiran a la excelencia, y no conspiraciones, discusiones acaloradas, o críticas por la espalda entre los aspirantes a cocineros de renombre. Por supuesto que la interacción entre los concursantes tiene su cuota de protagonismo, pero en la medida justa para que la comida se sitúe en el centro de la escena.

De hecho se agradece que a la hora de eliminar a los concursantes, el programa huya de los tan manidos sistemas de nominaciones que sólo buscan la generación de conflictos artificiales entre los contendientes y se centre en que sean las aptitudes de estos, las que les sirvan para perpetuar su estancia en la competición. En este sentido 'Masterchef' propone algo novedoso para que el jurado pueda dilucidar acerca de la permanencia de los aspirantes. Éstos deben, en 45 minutos, y partiendo de una materia prima como elemento principal (en el primer episodio era un rodaballo), preparar el mejor plato que se les ocurra, teniendo a su alcance todo tipo de salsas, condimentos y guarniciones con las que dar rienda suelta a su creatividad. Las creaciones resultantes son probadas por un jurado profesional que finalmente decide quien debe abandonar el programa.

En este aspecto es de destacar lo concisos, sencillos e ilustrativos, que resultan los comentarios de los jueces de este certamen, que aunque quizás sobreactúan en exceso en su hieratismo, realizan análisis que resultan instructivos y fácilmente comprensibles para el espectador medio. El único 'pero' que se le puede y debe poner a 'MasterChef' es la elección de Eva González para hacer las veces de conductora del programa. Como era de esperar, la sevillana poco aporta aparte de su despampanante belleza, que todo sea dicho, no es mérito suyo. González, que siendo andaluza, carece de cualquier atisbo del gracejo que caracteriza a la mujer sureña, constituye sin duda el único elemento indigesto de 'MasterChef', que en general resulta un espacio que nos deja satisfechos y por que no decirlo, nos invita a repetir.




jueves, 4 de abril de 2013

DAME MÁS TELE: Sandro Rey, ha nacido una estrella

Dame más tele reivindica un espacio en el 'prime time' para el vidente andaluz

Amigos y amantes de la televisión de baja estofa, os anuncio con todo el júbilo de mi alma que: ha nacido una estrella. Un fenómeno televisivo aún sin descubrir que no me cabe duda, removerá los cimientos del medio, en el momento en el que algún visionario con poder para ello, le otorgue un espacio, una atalaya mediática donde desplegar su descomunal talento para el entretenimiento y la comedia. Estoy hablando del vidente de videntes, la mente más preclara de la madrugada, el haz de poder mental que arregla vidas y cura enfermedades como aquel que despacha en el mostrador de una ferretería. Me refiero al gran Sandro Rey, un ser superior, que de manera indignante se ve relegado al ostracismo de la madrugada cuando pide a gritos ser alumbrado por los focos del estrellato.

Y es que es obvio que un ser de la talla de Sandro, cuyo poder aún no ha sido realmente calibrado, merece ser conocido por el mundo. Porque Rey no es un vidente al uso, es alguien que con sólo oír la voz de una persona durante apenas 10 segundos, puede vislumbrar en lo más profundo de su alma, y a partir de ahí, guiarla por los senderos que conducen a la felicidad. "Buenas noches , me llamo Alicia y soy de Valencia", comentaba una espectadora nada más entrar en directo en el programa de Sandro. Sin mediar más palabra, este hombre que ve allí donde todo esta oscuro, replicó con serenidad casi divina "vamos a ver cariño, ¿tu a que esperas para hacer ese curso de estética?". Ante el desconcierto y las dudas de su interlocutora sobre la relación entre ella y el mundo de la estética, Sandro zanjó con rotundidad "si cielo, yo te veo en una peluquería que tu tienes mucho arte en esas manos" despidiendo a la joven muchacha con su ya emblemático "bendiciones... y buenas noches". Increíble ¿verdad?, increíble.... pero cierto.


Sus numerosos acólitos, que son legión, saben de la infinita generosidad de este astro, por lo que acuden a el no sólo en busca de respuestas espirituales, sino también con la esperanza de poder acceder a la fortuna material a través de la sobrehumana luminosidad de este faro de clarividencia que es Sandro Rey. De este modo, nuestro protagonista no tiene reparo alguno en actuar cuál buen samaritano con aquellos que más lo necesitan, máxime en estos tiempos en los que la crisis esta azotando con crueldad a nuestra maltrecha sociedad. "Sandro buenas noches, que quería que me tocara la lotería" preguntaba un espectador, a lo que acto seguido Sandro contestaba "apúntate este número cariño: 75.555, bendiciones y buenas noches". Tan fácil, tan sencillo, que hiela la sangre. De hecho el vidente se jacta de haber repartido entre sus fieles y gracias a sus adivinaciones más de 20 millones de euros...., ¿estamos ante un nuevo milagro de los panes y los peces?, eso, sólo Dios lo sabe.

No obstante y aunque no lo parezca, Sandro es humano y como todo genio tiene algo de soberbio. Dudar los más mínimo del tino de sus augurios es despertar su cólera. Hace varias fechas y tras contradecir a Sandro, una espectadora tuvo que escuchar como éste vaticinaba con gesto airado "cariño pues si lo que te duelen son las piernas y no los brazos, el problema que tienes en las piernas lo vas a tener también en los brazos". Otra espectadora que también se había atrevido a negar las visiones de nuestro protagonista tuvo la osadía de preguntar por su hija cuando nuestro genio ya la estaba despidiendo de forma abrupta. Rey, sin apenas levantar la vista de su mesa sentenció "¿ah, tu hija? a tu hija le va a ir fatal en todo cariño".

Y es que eso es es Sandro Rey, un hombre tocado por la divinidad para llevar la bondad, la esperanza y la justicia  a todos aquellos rincones de la faz de la Tierra a los que lleguen sus líneas telefónica. Una especie de profeta, tomado por loco como ocurriera con otros muchos. Un ser que da todo a cambio de apenas nada y que sólo exige una cosa: fé y un teléfono. ¿Es acaso mucho pedir? "La felicidad por tan sólo un euro y pico el minuto". ¿No merece semejante eslogan llegar todas nuestras pantallas en horario de máxima audiencia? ¿No merece la gente conocer de su poder y beneficiarse de él, y no sólo las amas de casa fracasadas y los alcohólicos, que son aquellos que ven su programa a esas horas de la madrugada? Piénsenlo amigos, podemos estar ante algo que jamás hemos visto, piénsenlo con detenimiento y algún día descubriran que lo que digo es cierto, hasta entonces.... Bendiciones... y buenas noches.




jueves, 21 de marzo de 2013

DAME MÁS TELE: LA DÉCADA DE 'AQUÍ HAY TOMATE'

Dame más tele conmemora el décimo aniversario de 'Aquí hay tomate'


Hace unos días se cumplían diez años del estreno de 'Aquí hay tomate', un espacio que sin duda cambiaría la forma de hacer televisión en España. En plena burbuja de la información rosa, irrumpía en nuestras pantallas un programa que pretendía cubrir la franja de la sobremesa con contenidos del mundo del 'colorín' y al que muchos le auguraban un escaso éxito y una corta estancia en la parrilla televisiva. Pues bien, diez años después del advenimiento del 'Tomate', podemos decir que su aparición y su posterior desarrollo durante casi cinco años, constituyeron una auténtica revolución mediática, que no dejó indiferente a nadie y que influiría de manera fundamental en el devenir del medio audiovisual.

El carácter visionario, rompedor, ambicioso y sobre todo iconoclasta de 'Aquí hay tomate' le convirtió en nuevo referente a la hora entender la información del corazón y en general a la hora de presentar los contenidos de manera que el programa pudiera agarrar y no soltar al espectador desde el minuto uno y hasta el final de la emisión. Por un lado este programa rompió de una vez con todas con este tono acartonado, falsamente elegante y asquerósamente reverencial con el que infinitos espacios de la crónica social trataban todo lo relacionado con los personajes conocidos y populares de nuestro país. De manera inmediata 'El Tomate' se erigía como un nuevo soplo de aire fresco que por fin miraba a la cara del mundo del corazón, y se reía de él, haciendo partícipes a los espectadores en una comunión casi perfecta.

'Los famosos' no eran ya una casta de semi divinidades intocables a las que loar de manera constante por miedo a desatar su ira, o lo que era peor, su indiferencia. Ahora 'los famosos' eran personas de carne y hueso cuyas contradicciones, excentricidades, incoherencias, falsedades y todo tipo de miserias, eran retratadas de manera inmisericorde y con un afiladísimo sentido del humor. Y ello era gracias a un grupo de periodistas libres de una de las peores enfermedades que azotan a esta linda profesión: el amiguismo. La equidad a la hora de repartir palos y el aire de desenfado con el que se enfocaba el programa, hicieron de este oasis de genialidad, la bandera de la transgresión televisiva. Ellos entendieron de forma perfecta que no tomándose en serio ni a ellos mismos, tenían el cielo abierto para no tomarse en serio a nadie.  Tenían claro que corrían riesgos, que su apuesta podía pasarles factura, que podían cometer errores, pero también tenían claro que era mejor pedir perdón que pedir permiso.

Por otro lado 'Aquí hay tomate' destrozó otro mito y demostró de manera brillante que para hacer periodismo rosa atrayente no era necesario tirar de chequera. Dos presentadores con chispa e inteligencia, un grupo de desvergonzados reporteros, una innovadora realización y unos guionistas descarados, bastaron para dejar patente que cuando se apuesta por el talento, la ambición y la insolencia, el dinero sobra. 'El tomate' no resulto sino al cristalización de que muchas veces menos es más, el ejemplo más palmario de que cuando se exprimen al máximo los recursos de los que se dispone, el éxito viene a buscarte y no al revés. Y el éxito llamo a su puerta, y llamó para quedarse hasta el final.

Desgraciadamente y como no podía de ser de otra manera, pronto emergieron aquellos amantes de la censura queriendo derribar este idílico castillo en el aire. Este grupo de soñadores que formaban 'Aquí hay tomate' y que simplemente quisieron poner el listón demasiado alto, tuvieron que sufrir constantes ataques de esos eternos fariseos, guardianes de lo 'políticamente correcto', fascistas de la moral, obsesos de la primera piedra. Como siempre la reacción venció a la utopía, la envidia devoró al talento. Finalmente nos despertamos súbitamente de este sueño un frío 1 de Febrero de 2008, un día que los admiramos el inconformismo y la diferencia, recordaremos con tristeza, pero también con la satisfacción y la esperanza de que en ese final había un principio, por que éramos plenamente conscientes de que después de 'Aquí hay tomate....., ya nada sería igual.



jueves, 7 de marzo de 2013

DAME MÁS TELE: HASTA SIEMPRE DON PABLO

Dame más tele rinde homenaje a Pepe Sancho a través de uno de sus personajes más recordados


Pelo canoso, elegante traje siempre impoluto, fino bigote de tintes fascistoides, voz penetrante, aire de superioridad y seguridad en si mismo y una media sonrisa que cautivaba y helaba la sangre a partes iguales. Ese era Don Pablo Ramírez Sañudo, la eterna némesis de Antonio Alcántara, el reflejo de ese tardofranquismo que tan bien se dibujaba en 'Cuéntame cómo pasó', sin duda una de las mejores y más longevas series españolas de los últimos viente años. Aunque hacía tiempo que el inimitable y polífacético empresario no rondaba por el barrio de San Genaro, el pasado domingo nos dijo adiós para siempre este 'malo' entrañable que anidara en el recuerdo de los millones de espectadores que con devoción de beata, seguimos las andanzas de los Alcántara.

Y es que Don Pablo era de esos personajes que conseguían algo que pocos, muy pocos han logrado conseguir. Al igual que unos años antes lo hiciera el también recientemente desaparecido 'J.R', este empresario de artes gráficas, fallido constructor, siempre emprendedor y en general superviviente, logró resultar detestable y a la vez simpático a los ojos de una audiencia que nunca dejó de sentir empatía con ese 'cabrón con gracia'. Nuestro protagonista era capaz de desplegar todo tipo de comportamientos más que censurables pero siempre exhibiendo un estilo y una actitud, que encandilaban al ojo del observador, haciendo que en cierto modo sus maldades terminaran difuminándose. Podía acabar de hacerle a Antonio la mayor faena del mundo, que justo antes de abandonar la escena, con un "No me trates de usted no Antoñito, de tú Antoñito, de tú....", nos robaba el corazón.

Cierto es que en su día no tuvo reparo alguno en hacer del bueno Alcántara cabeza de turco de su sonado escándalo inmobiliario. Pero cierta es también ya su emblemática aparición con dos millones de pesetas que salvaban a última hora a su eterno escudero de pasar una larga temporada a la sombra. Y es que Don Pablo era así, un ser contradictorio en el cual se unían una falta de escrúpulos compensada con un sentido del honor que ha quedado tristemente anticuado con el paso de las décadas. Era ese quijotesco caballero español el que de vez en cuando se imponía al tahúr de cartas marcadas, haciendo aflorar en si un profundo sentido de la justicia en los momentos más críticos, que era cuando nuestro protagonista lograba siempre redimirse. No en vano fue ese afán bondadoso y justiciero el que le valió ganarse con el paso de los años y a pesar de los pesares, la eterna amistad de Antonio, su otra cara de la moneda, la encarnación de la honradez y la virtud. Semejante aval dignifica la figura de este hombre que podía ser flexible en su moral y su ética y a la vez rígido en su orgullo e integridad cuando se trataba de demostrar que tenía alma de héroe.

Nos deja un personaje que amo la vida y la exprimió hasta los últimos instantes, que supo pasearse por ella sin dejar a nadie indiferente. Fue la encarnación de la eterna paradoja que impregna a aquellos que sin ser buenos no resultan antipáticos y que no siendo intrínsecamente malos regalan geniales destellos de altruismo cuando menos te lo esperas. Ese era Don Pablo, un 'gentleman' de patibulario, un jugador de ventaja compasivo, un ladrón con conciencia, un sátrapa con corazón, un cobarde, un valiente, un verdugo, un amigo. Vete tranquilo viejo amigo, ya eres parte de uno de nuestros grandes tesoros: nuestra memoria, nuestro recuerdo de momentos entrañables frente al televisor en los que siempre tendrá lugar especial el impasible ademán de Don Pablo Ramirez Sañudo, alférez provisional del glorioso ejército español.

(D.E.P Pepe Sancho)





jueves, 28 de febrero de 2013

DAME MÁS TELE: Lorena (GH 14), un mal neceseraio

'Dame más tele' reclama firmemente la vuelta de Lorena a la casa


El pasado lunes Mercedes Milá, desde el plató de 'Gran Hermano', pronunciaba las siguientes palabras: "Debe abandonar la casa....., Lorena". En ese momento muchos de los espectadores y aficionados a este eterno formato, experimentaron una sensación de euforia, bienestar e incluso de alivio. Dejaba la casa de Guadalix uno de esos personajes que se podrían denominar cargantes, molestos e irritantes con los que siempre nos obsequia la dirección de casting de un programa cuyo final aún no se atisba en el horizonte. Lorena, esta falsa 'gordita feliz' dejaba atrás con su expulsión, dos semanas de negativo protagonismo en el que se granjeó la enemistad de la práctica totalidad de sus compañeros.

No obstante, mientras esta 'doble de Chenoa' viajaba desde Guadalix hasta Madrid para reunirse con esa escritora de nuevo cuño llamada Mercedes Milá, en mi cabeza apareció súbitamente una pregunta "¿ha obrado con tino el populacho al condenar con saña y sin piedad a esta mujer?" (lo siento, mi cabeza habla en castellano antiguo).  Y la respuesta obvia era un claro y rotundo: No. Y es que, presa de la ceguera que le provoca la ira, la plebe había consumado el sacrificio de alguien, que realmente se había revelado como un personaje fundamental en esta gran tragicomedia que es siempre 'Gran Hermano'.

Cierto es que Lorena resulta a todas luces una persona insoportable, que muy poca gente mentalmente sana quisiera para si como amiga. Cierto es que es un imán para los conflictos y las discusiones más absurdas y cierto es además que su carácter cotilla,  su pesadez,  su insistencia y su afán de protagonismo son mas grandes que ella misma y que sus ronquidos, son de una magnitud tal, que asustarían a una manada de leones hambrientos. Pero son las mismas razones que la llevaron al cadalso, las que sirven para pedir su vuelta al programa por la puerta grande. Porque, al fin y al cabo ¿no vemos este tipo de 'realities' para poder censurar y criticar aquellos comportamientos que nos nos resultan aceptables?, ¿no lo hacemos para poder ensañarnos, principalmente en grupo, con aquellos que nos parecen seres inaguantables y desquiciantes?

Creyendo firmemente que lo que acabo de decir es la realidad, entonces ¿porqué eliminar de la ecuación al elemento que nos nutre día a día de todo aquello que ansiamos comentar y criticar sin piedad? ¿Por qué prescindir a las primeras de cambio de una mujer que encarna tantas cosas con las que podernos meter? Porque seamos francos, en 'GH' no queremos ver gente que nos cae bien, para eso ya tenemos a nuestro grupo de amigos de la vida real. Queremos gente que sea tan exasesperante, ridícula y tonta que nos permita   observarles, despotricar de ellos y finalmente sentirnos a gusto con nosotros mismos, al comprobar que en nada nos parecemos a ellos. En Lorena se cristaliza casi al milímetro este perfil, por lo que es nuestro deber auparla (en sentido metafórico) para que vuelva a la casa y nos siga regalando horas de comportamiento vergonzoso y vergonzante, que no es sino el oro de cualquier 'reality' que se precie. Lorena vuelve, eres.... un mal necesario.